
Se acabó el amor. Poco más de un año ha durado la relación entre la bióloga más famosa de España y su joven y hercúleo novio polaco. Ana García Obregón emitió ayer un comunicado en el que anuncia el final de su relación con Darek Milroslaw y amenaza con acciones legales a quien no respete su intimidad, en clara alusión a los programas de telebasura.
La actriz puso fin de esta forma a los rumores que circulan desde hace semanas por los corrillos del mundo del corazón. Y tan solo 10 días después de desmentir previo pago su ruptura sentimental en el programa de Tele 5 La noria. “Darek y yo seguimos juntos”, respondió con rotundidad al presentador Jordi González. Según algunas fuentes, en ese momento García Obregón mintió deliberadamente ya que la separación se produjo el 7 de enero, aunque la actriz no lo ha querido confirmar.
La presentadora asegura que se ha visto obligada a emitir el comunicado porque las especulaciones sobre su vida privada no cesan. “Tampoco el acoso y las persecuciones de paparazis que sufro las 24 horas del día, haciendo que sea imposible vivir con la libertad a la que todo ciudadano tiene derecho”, señala la protagonista de Ana y los siete.
Obregón se niega a desvelar los motivos que han provocado su separación: “Pertene- cen exclusivamente a mi vida privada, ya que, como todos saben, nunca me he aprovechado económica- mente de mis relaciones, hecho que avalan los 25 años que llevo trabajando sin descanso”, dice en la nota.
Finalmente, Ana amenaza con acciones legales a todos los medios y periodistas que viertan “mentiras e injurias” sobre su vida privada y pide respeto a su intimidad y honor.
DE ESTRÍPER A MODELO
El romance de Ana y Darek, a los que separan 25 años, se descubrió en enero del 2007 en Ibiza. El chico no dejó indiferente a nadie. Un cuerpo de infarto, unos ojos azules irresistibles y su 1,90 de estatura provocaron alguna que otra envidia. El romance se convirtió en la comidilla de los programas del corazón que se dedicaron a indagar en el pasado del joven.
Fue entonces cuando se descubrió que el novio de Obregón trabajaba de estríper en Madrid, profesión que dejó aparcada tras iniciar la relación con la presentadora. Una relación que no fue muy bien vista por algunos familiares de la actriz, especialmente por su padre, Antonio García, que dijo en televisión que no quería conocer al polaco.
El noviazgo con Ana lanzó a Darek a la fama. El diseñador Francis Montesinos le dio la oportunidad de desfilar en la Pasarela Cibeles. Desde entonces, el joven pasó del anonimato a la popularidad y a ser perseguido por los paparazis.
La diferencia de edad entre ambos no parece ser la causa de la separación, ya que Ana está acostumbrada a salir con hombres más jóvenes que ella (Davor Suker, Miki Molina). Todo apunta a que los diferentes ritmos de vida de la pareja hacían inviable una relación por la que muchos no daban ni un duro.